jueves, 29 de diciembre de 2011

Epílogo y prólogo

¿Qué ha significado 2011 para el mundo árabe?
Como epílogo a esta serie de textos sobre la tercera revolución árabe iniciada en 2011 (tras la primera de 1916 y la segunda de los años 50) se puede concluir que 2011 ha significado para el mundo árabe:
- El principio del fin (solo el principio todavía) de la excepción árabe según el cual el mundo árabe estaba regido por dictadores, pero los intereses creados forzaban a mirar hacia otro lado. Sólo un país, Túnez, ha logrado una transición pacífica casi exenta de interferencias externas. En el resto las interferencias de toda índole han sido la regla.
- El principio de una toma de posición por parte de los jóvenes árabes a favor de la democracia, del estado de derecho y de las libertades fundamentales, incluida la igualdad entre hombres y mujeres, sobre todo en países como Túnez y Egipto.
- La exposición a la luz de las incoherencias internas: (1) la existencia de monarquías absolutas, cuyos pueblos piden reformas y una evolución hacia modelos de monarquía parlamentaria, con manifestaciones populares que son reprimidas violentamente, y con Arabia Saudí como principal adalid del inmovilismo, pero como son monarquías se sigue mirando hacia otro lado; (2) la explosión renovada de la milenaria disyuntiva entre sunismo y chíismo, con Arabia Saudí a la cabeza de la histórica enemistad contra el chíismo iraní, espoleada desde el otoño de 2011 por toma de posiciones por parte de distintos actores internacionales (EEUU, RU, Canadá e Israel) hacia un mayor aislamiento, si cabe, de Irán; y (3) un Israel que sigue construyendo asentamientos ilegalmente en territorio ocupado palestino a todo gas, con total impunidad, y sin visos ni interés alguno en que las negociaciones de paz progresen.

¿Qué puede traer el futuro al mundo árabe?
El prólogo a lo que vendrá sigue dependiendo mucho de cómo se resuelva la disyuntiva inmovilismo vs democratización sujeta a su vez a imponderables humano-políticos regionales e internacionales y a poderosos intereses creados:
- el principal escollo en los años venideros es que se siga permitiendo y apoyando el que las monarquías árabes sigan siendo dictaduras que, por un lado, imposibilitan las reformas democráticas dentro de sus países y, por otro, canalizan fondos hacia las fuerzas más reaccionarias en los otros países árabes en ebullición.
- otro gran escollo es que se siga permitiendo que Israel actúe con total impunidad contra la legalidad internacional.
Escenarios posibles:
- el peor: se inicie un acción bélica contra Irán, dadas la coincidencia de intereses anti-iraníes entre Arabia Saudí (eliminar al enemigó chií) e Israel (eliminar al único actor regional con capacidad y voluntad de oponerse a los planes israelíes de colonizar todos los territorios palestionos ocupados hasta hacer inviable la solución de dos estados). Similar a la alianza entre Arabia Saudí-Pakistán y EEUU para quitar del poder a los Gobiernos pro-soviéticos en Afganistán en los 80 o la Coalición internacional para destituir a Sadam Hussein en 2003 en Irak [excusa entonces: armas de destrucción masiva que Irak nunca tuvo; excusa ahora: arma nuclear que Irán no tiene].
- el mejor: que Arabia Saudí entienda que no puede permanecer ad eternum un islote de dictadura férrea y se democratice internamente, y que tome conciencia del importante poder regional que puede desempeñar en positivo en el mundo árabe, similar al que desempeñó el Rey saudí Faisal en 1974 en apoyo a la causa palestina; y que Israel, forzado por un cambio de actitud regional, entienda que a largo plazo está en su beneficio firmar la paz con Palestina, y la firme.

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